
MARTES 27, MAYO 2008 Santa Cruz de la Sierra - Bolivia
Conflicto. Todo estaba listo para realizar el acto del Presidente en otro lugar. Hubo grupos organizados de ambos sectores que generaron enfrentamientos y evitaron la llegada del jefe de Estado a Chuquisaca
Pablo Ortiz. SucreHay algo que hace que el servicio de Inteligencia del Gobierno no funcione bien en Sucre. Ya pasó en noviembre, cuando a La Paz llegaban informaciones de tranquilidad en la capital mientras los enfrentamientos de La Calancha se estaban gestando. Lo mismo pasó el pasado sábado.
Cualquiera sabía que si Evo Morales trataba de realizar su acto, miles de personas saldrían a las calles a tratar de evitarlo. Ayer, el ministro de Gobierno, Alfredo Rada, reconoció en una entrevista radial que subestimó la capacidad de movilización y ‘violencia’ de la capital, pese a que días antes había calificado de revoltosos a los líderes sucrenses. Altos oficiales que estaban encargados de proporcionar seguridad contradicen a las autoridades. Pidiendo guardar su identidad, aseguran que todo estaba listo para que el acto se realice en la zona de Lajastambo, cercana al aeropuerto de Sucre, y que la toma del estadio era un hecho innecesario.
Esta versión cobra mayor fuerza si se tiene en cuenta que vecinos de la zona se enfrentaron a campesinos que estaban en Lajastambo.
La toma del estadio Patria fue planeada en el Comando de la Policía. Así lo testimonia una pizarra en el despacho del Comandante de Policía, José Luis Ramallo. La institución verde olivo debía asegurar el área con ayuda del Ejército, que tomaría el predio por la curva sur. Pero los roles de noviembre se invirtieron.
Esta vez la Policía no lanzó ni un solo gas y fue el Ejército quien se encargó de realizar esa tarea. Consultado al respecto, Ramallo dice que todo se enmarca en una nueva política de la institución, que intenta solucionar los conflictos dialogando.
Por su parte, el comandante del Regimiento de Infantería 2 de Sucre, Mario Tanaka, explicó que ellos cumplieron con una misión encomendada desde La Paz, pero que fueron recibidos con mucha violencia, a raíz de la cual tiene a tres soldados heridos.
Lo que más le sorprendió a Tanaka es que los jóvenes no los esperaban con piedras y palos, sino con gases lacrimógenos y cachorros de dinamita. El sábado se vio a miembros de la Federación Universitaria Local manejar explosivos y a miembros de la campaña de la candidata a prefecta, Savina Cuéllar, manipulando granadas de gas.
Del lado de los campesinos también hubo organización. Ingresaron por diferentes sectores de la ciudad portando hondas largas con las cuales atacaron a vecinos y manifestantes.
En el hecho de El Abra, un camión recogió a los campesinos con rumbo al centro de la ciudad. Cuando se cruzó con los buses, camiones y autos de los opositores al Gobierno, regresó hasta El Abra, alertó a los indígenas que estaban en el lugar y en vez de salir de la ciudad, se atrincheraron en el cerro de la salida a Azari. Allí fueron superados en número por los universitarios y luego humillados en la plaza 25 de Mayo.